Ciudad de México, Méx. – El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) reportó hoy que la inflación en México ha registrado un repunte al inicio del año 2026, con el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) aumentando un 0.38% durante el mes de enero. Este incremento marca una aceleración respecto al cierre del año anterior y coloca presión sobre los objetivos de estabilidad económica del Banco de México (Banxico).
Los datos presentados señalan que el aumento se debe principalmente al encarecimiento de bienes y servicios específicos, destacando el incremento en los precios de algunos productos agropecuarios y energéticos. Analistas económicos sugieren que factores estacionales, sumados a perturbaciones en las cadenas de suministro globales, han contribuido a este comportamiento alcista.
Este repunte tiene un impacto directo en el poder adquisitivo de las familias mexicanas, especialmente en la canasta básica. Expertos advierten que si la tendencia persiste, el Banco Central podría verse obligado a revisar su política monetaria, posiblemente implementando nuevas medidas restrictivas para intentar contener la espiral inflacionaria.
Ante este escenario, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) ha manifestado que se están monitoreando de cerca los mercados y se aplicarán, de ser necesario, medidas de coordinación con productores y distribuidores para mitigar el impacto en los consumidores. El objetivo gubernamental sigue siendo proteger la economía familiar frente a la volatilidad de precios.
La evolución de la inflación en los próximos meses será determinante para el panorama económico nacional. Se anticipa que Banxico mantendrá una postura cautelosa, esperando la consolidación de los datos de febrero para trazar la ruta de su política monetaria y asegurar que el incremento no se convierta en una tendencia sostenida.