Prevención ante las bajas temperaturas, proteger a los niños en el regreso a clases.
El regreso a clases en temporada de bajas temperaturas exige un esfuerzo conjunto entre familias y escuelas.
Por Baby Bomers
Publicado en 12/01/2026 15:21 • Actualizado 14/01/2026 11:59
Salud

Con el inicio del año y el regreso a clases, las bajas temperaturas se convierten en un factor de riesgo para la salud de la población infantil. En diversas regiones del país, el invierno trae consigo un aumento en los casos de enfermedades respiratorias como resfriados, bronquitis e incluso influenza. Ante este panorama, especialistas en salud recomiendan a padres y madres de familia reforzar las medidas preventivas para garantizar que los niños puedan asistir a la escuela de manera segura y saludable. 

 

La primera medida esencial es el abrigo adecuado. Los cambios bruscos de temperatura, especialmente al salir temprano de casa hacia la escuela, pueden debilitar el sistema inmunológico de los menores. Por ello, se sugiere vestirlos con varias capas de ropa, incluyendo suéteres, chamarras, bufandas, guantes y gorros. Estas prendas ayudan a conservar el calor corporal y reducen la exposición directa al frío. Es importante recordar que los niños son más vulnerables a las variaciones climáticas, por lo que el cuidado en su vestimenta es fundamental. 

 

Otra recomendación clave es mantener una alimentación balanceada que incluya frutas y verduras frescas. Los alimentos ricos en vitamina C, como la naranja, mandarina, guayaba, kiwi y fresa, fortalecen el sistema inmunológico y ayudan a prevenir infecciones respiratorias. Asimismo, se aconseja ofrecer comidas calientes como caldos, sopas y tés naturales, que además de nutrir, brindan confort en los días fríos. Una dieta equilibrada es la mejor defensa contra los virus que circulan en temporada invernal. 

 

En algunos casos, los pediatras pueden sugerir el uso de suplementos vitamínicos para reforzar las defensas de los niños. Sin embargo, este tipo de medidas deben realizarse siempre bajo supervisión médica, evitando la automedicación. La consulta con un especialista permite determinar si el menor realmente necesita un refuerzo adicional y cuál es la mejor opción para su edad y condición de salud. 

 

El entorno escolar también juega un papel importante. Se recomienda que las instituciones educativas fomenten la ventilación adecuada de los salones, evitando espacios cerrados donde los virus puedan propagarse con facilidad. Al mismo tiempo, es necesario prevenir los cambios bruscos de temperatura, procurando que los niños no pasen de ambientes muy fríos a otros excesivamente cálidos sin protección. La higiene constante, como el lavado de manos y el uso de gel antibacterial, sigue siendo una medida indispensable para reducir contagios. 

 

Es importante que los padres estén atentos a cualquier síntoma de enfermedad en sus hijos. Ante la presencia de fiebre, tos persistente o dificultad para respirar, lo más recomendable es acudir de inmediato al médico y evitar que el niño asista a clases hasta recibir el tratamiento adecuado. De esta manera se protege no solo al menor, sino también a sus compañeros y maestros. 

 

En conclusión, el regreso a clases en temporada de bajas temperaturas exige un esfuerzo conjunto entre familias y escuelas. Abrigar bien a los niños, ofrecerles una alimentación rica en vitamina C, consultar al pediatra sobre la necesidad de suplementos y mantener hábitos de higiene son acciones sencillas pero efectivas para enfrentar el invierno. Prevenir es siempre la mejor estrategia, cuidar la salud de los más pequeños es garantizar que puedan aprender y crecer en un entorno seguro, incluso en los días más fríos del año. 

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