INTERNACIONAL. 11 de Febrero de 2026. La Organización Panamericana de la Salud (OPS) y las autoridades sanitarias de varios países del continente americano han elevado el nivel de alerta ante el repunte de casos de sarampión, una enfermedad altamente contagiosa, que ya ha provocado múltiples decesos en la región, especialmente en México.
El brote actual se caracteriza por una rápida propagación en áreas urbanas con bajas tasas de vacunación, un fenómeno observado en varios países tras la disminución de las coberturas durante la pandemia de COVID-19. México, en particular, reportó el aumento de muertes a 28, concentrando el 85% de los casos activos en siete entidades clave, lo que subraya la fragilidad de la inmunidad colectiva.
Este resurgimiento ha generado profunda preocupación entre la población y los sistemas de salud, ya que la enfermedad, aunque prevenible con la vacuna, puede causar complicaciones graves, especialmente en niños pequeños. La jefa de gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, aseguró que se controlará el brote mediante la adquisición y distribución de 28 millones de dosis de vacunas.
En respuesta a la crisis, los gobiernos regionales están lanzando campañas masivas de vacunación de recuperación, fortaleciendo la vigilancia epidemiológica y desplegando plataformas digitales para facilitar la ubicación de centros de inmunización. Sin embargo, autoridades han descartado exigir la vacuna contra el sarampión a turistas que asistan al Mundial de 2026, confiando en las estrategias internas de contención.
La coordinación continental es vital para frenar la expansión del sarampión. Se espera que las acciones de refuerzo de la infraestructura sanitaria y las campañas de concientización permitan recuperar los niveles históricos de cobertura, mitigando el riesgo de que este brote se convierta en una epidemia descontrolada a nivel continental.