El inicio de 2026 marca un punto de inflexión en la forma en que los mexicanos abordan su salud. Más allá de los propósitos tradicionales, el bienestar físico y mental se ha convertido en eje de decisiones cotidianas, impulsado por el aumento de enfermedades crónicas, la transformación de los sistemas de atención y una mayor conciencia sobre la prevención.
Enfermedades crónicas, un reto persistente, las enfermedades del corazón, la diabetes tipo 2 y la hipertensión continúan encabezando las principales causas de muerte en México. De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Salud Pública, más del 60% de los adultos vive con al menos una condición crónica, muchas veces sin diagnóstico ni tratamiento oportuno.
Este panorama ha generado una respuesta social y gubernamental orientada a modificar estilos de vida, fortalecer la atención primaria y ampliar el acceso a medicamentos esenciales.
Hábitos para un nuevo año, expertos en salud pública señalan que los mexicanos están adoptando rutinas más saludables, como parte de un cambio cultural que se acelera en 2026.
- Reducción del consumo de azúcares, harinas refinadas y alimentos ultra procesados.
- Incremento en la actividad física, especialmente caminatas, ciclismo urbano y ejercicios funcionales.
- Mayor interés en salud mental, meditación, manejo del estrés y terapia psicológica.
- Uso de aplicaciones móviles para monitorear presión arterial, glucosa, sueño y alimentación.
- Preferencia por alimentos frescos, locales y de temporada, como parte de una tendencia hacia la nutrición consciente.
La Secretaría de Salud ha definido 11 programas prioritarios para 2026, con énfasis en prevención, infraestructura y acceso:
- Fortalecimiento de clínicas comunitarias en zonas rurales y urbanas marginadas.
- Compra consolidada de medicamentos esenciales para enfermedades crónicas.
- Plataforma “Receta Completa” para mejorar la distribución de fármacos en todo el país.
- Instalación de equipos de hemodinamia en 21 estados para atención inmediata de infartos.
- Campañas de vacunación ampliadas, incluyendo refuerzos contra influenza y COVID-19.
- Integración de servicios de salud mental en centros de atención primaria.
El inicio de 2026 confirma que la salud en México enfrenta un doble desafío: por un lado, la persistencia de enfermedades crónicas que siguen siendo la principal causa de mortalidad; por otro, la necesidad de consolidar hábitos preventivos y políticas públicas que garanticen acceso oportuno y equitativo a la atención.
La creciente conciencia ciudadana sobre la importancia de la alimentación, la actividad física y la salud mental abre una ventana de oportunidad para transformar el panorama sanitario. Sin embargo, este esfuerzo requiere continuidad institucional y participación social activa.
En un año marcado por la expectativa de grandes eventos deportivos y culturales, la salud se perfila como el eje transversal que definirá la calidad de vida de millones de mexicanos. El reto será convertir los propósitos de bienestar en prácticas sostenibles y lograr que las políticas públicas se traduzcan en resultados tangibles para la población.