Pachuca de Soto, Hgo. - La seguridad energética y pública de Hidalgo enfrenta un desafío crítico, luego de que Cuautepec de Hinojosa fuera identificado una vez más como uno de los tres municipios con mayor incidencia de tomas clandestinas para la extracción ilegal de combustible a nivel nacional. Este dato subraya la persistencia del huachicol en la región, pese a los esfuerzos coordinados de las autoridades federales y estatales.
El reporte detalla que la alta concentración de ductos que atraviesan Cuautepec lo convierte en un punto focal para la delincuencia organizada. La actividad ilegal no solo representa un daño millonario a las finanzas públicas, sino que también implica un grave peligro para la población, con riesgos constantes de explosiones y contaminación ambiental que afectan directamente a la calidad de vida de las comunidades.
Vecinos de las zonas afectadas han expresado un temor creciente por la inseguridad y la falta de control en los puntos de extracción, solicitando una mayor presencia de las fuerzas armadas y cuerpos policiales. El impacto social se traduce en desconfianza y la percepción de que la protección de la infraestructura crítica del estado es insuficiente, afectando incluso a municipios colindantes de la zona sur de Pachuca.
En respuesta a esta problemática, la Secretaría de Seguridad Pública de Hidalgo (SSPH), en colaboración con PEMEX y la Guardia Nacional, ha reforzado los operativos de vigilancia terrestre y aérea, desmantelando predios de almacenamiento y asegurando vehículos utilizados para el trasiego. Se han incrementado las penas y las estrategias de inteligencia para desarticular las redes criminales.
La estrategia a seguir incluye la denuncia ciudadana como herramienta fundamental y la continuidad de las acciones interinstitucionales para contener este delito. El gobierno estatal reitera su compromiso de llevar a cero la incidencia del huachicol, priorizando la seguridad y el bienestar de los hidalguenses.