Pachuca de Soto, Hgo. – El estado de Hidalgo ha sido señalado por autoridades sanitarias federales y reportes periodísticos como una de las entidades con los índices de mortalidad más altos asociados a la COVID-19 durante el cierre del año 2025. Este trágico balance coloca a la entidad en una posición preocupante respecto a la gestión y prevención de la pandemia y otras infecciones respiratorias, lo que exige una revisión inmediata de las estrategias de salud pública implementadas a nivel municipal y estatal.
Los detalles revelados por diversos medios indican que, paralelamente al pico de decesos por COVID-19, las enfermedades respiratorias en general registraron un incremento cercano al 100 por ciento. Esta tendencia coincide con el monitoreo activo que la Secretaría de Salud de Hidalgo (SSH) mantiene sobre padecimientos como Influenza, Sarampión y Dengue, sugiriendo una saturación o una deficiencia en la respuesta sanitaria ante la temporada invernal y el resurgimiento de variantes.
La sociedad civil y miembros del Congreso Local han expresado profunda indignación y preocupación ante estas cifras, solicitando transparencia y una auditoría exhaustiva a los protocolos de atención médica y abasto de medicamentos. Expertos en salud pública han enfatizado que la alta letalidad podría estar ligada tanto a factores de acceso a servicios hospitalarios de tercer nivel, como a la baja adherencia a esquemas de vacunación de refuerzo en poblaciones vulnerables de los 84 municipios.
Frente a este panorama crítico, la SSH ha reafirmado la continuidad de las campañas de vacunación masiva, extendiendo los esfuerzos para cubrir la dosis de refuerzo contra COVID-19 e Influenza. Asimismo, se ha instruido a las jurisdicciones sanitarias a intensificar los módulos de detección temprana y a garantizar el suministro de oxígeno y equipos de soporte vital en las principales unidades médicas, con miras a mitigar el impacto del pico respiratorio del inicio del 2026.
La conclusión de este ciclo epidemiológico subraya la necesidad de una coordinación más robusta entre el Gobierno del Estado y las cámaras legislativas para asegurar presupuestos específicos y medidas preventivas obligatorias. Se insta a la población hidalguense a no bajar la guardia, manteniendo las medidas de higiene básicas y completando sus esquemas de vacunación como un paso fundamental para proteger la salud colectiva y evitar que Hidalgo continúe liderando estas listas de fatalidad.