Internacional. 12 de enero de 2026. La corporación tecnológica estadounidense Microsoft se vio obligada a emitir un comunicado global desmintiendo categóricamente los rumores difundidos a través de redes sociales y algunos medios sobre un supuesto despido masivo de 22,000 empleados en 2026, presuntamente motivado por la implementación de inteligencia artificial (IA) en sus operaciones.
Estos rumores, que causaron zozobra en el sector tecnológico y entre la fuerza laboral a nivel continental, se centraban en la idea de que la compañía de Redmond estaba buscando reemplazar puestos humanos por soluciones automatizadas basadas en IA. La noticia se viralizó rápidamente, evidenciando la creciente ansiedad sobre la disrupción tecnológica en el mercado laboral.
Voceros de Microsoft aseguraron que las afirmaciones son infundadas, pero reconocieron que el debate sobre la coexistencia entre la IA y la fuerza laboral es crucial. Expertos en economía digital en América Latina y EE. UU. señalan que, si bien la IA creará nuevos roles, la transición generará inevitablemente fricciones y la necesidad de una reconversión profesional masiva.
La compañía ha mantenido un enfoque público en el uso responsable de la IA, a la vez que continúa invirtiendo fuertemente en su desarrollo.
Las acciones internas de Microsoft están orientadas a la capacitación y reestructuración, en lugar de despidos a la escala mencionada, buscando integrar la IA como una herramienta de potenciación del empleado.Este incidente subraya la necesidad de transparencia por parte de las grandes tecnológicas respecto a sus planes de automatización. El monitoreo constante de las políticas laborales y tecnológicas será fundamental para mitigar el impacto negativo percibido de la IA en las economías del continente americano.