Un accidente de gran magnitud se registró en la carretera México-Tampico, a la altura del municipio de Tlanchinol, Hidalgo, donde un autobús de pasajeros de la línea Futura se desbarrancó. El saldo inicial fue de cinco personas muertas y más de 25 lesionados; posteriormente, la cifra de heridos se actualizó a 27, varios de ellos trasladados a hospitales cercanos para recibir atención médica urgente. Entre las víctimas mortales se confirmó la identidad del conductor de la unidad.
La Secretaría de Seguridad Pública de Hidalgo (SSPH) y los cuerpos de emergencia desplegaron labores de rescate en la zona, caracterizada por su difícil acceso. De manera paralela, la Procuraduría General de Justicia del Estado de Hidalgo (PGJEH) abrió la carpeta de investigación correspondiente para esclarecer las causas del accidente, que de manera preliminar se relacionan con una posible falla mecánica o un error humano derivado de las condiciones de la vía.
El hecho ha generado conmoción en la región. Familiares de las víctimas y lesionados han comenzado a exigir claridad y justicia a la empresa de transporte. La PGJEH continúa recabando testimonios y evidencia, mientras que diversos medios han difundido la lista de heridos con el propósito de facilitar la localización de sus parientes.
Este suceso pone de relieve la necesidad de reforzar las medidas de seguridad en el transporte público que circula por las carreteras montañosas del estado.